• 18 de diciembre de 2018, 15:52
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10 abstractos que tapan lo concreto

Por Ana Pérez del Cerro*

    


“Un sustantivo abstracto es aquel sustantivo que designa un objeto solo percibido o creado por el pensamiento, en oposición a los sustantivos concretos, que designan objetos perceptibles por los sentidos. ​

 “Los sustantivos abstractos están en los diccionarios, la especie humana los necesita para ‘inventarse’ la vida”   

Frente a los llamados sustantivos concretos, que son los que  cuentan con un carácter tangible, los abstractos no se pueden “tocar”. Es decir, a estos sólo se les da forma mediante el pensamiento, la emoción, la imaginación.”       (En Práctica español)

 

El uso de sustantivos abstractos produce un efecto de intemporalidad. Necesitan encarnar en uno concreto: la amistad se traduce en amigos concretos; las palabras producen emociones, sensaciones, pensamientos. Por ello, el sentido tiene muchas capas o interpretaciones. Lo abstracto se presenta como lejano e inasible, pero abarcativo y absoluto.

 

En el pasaje de lo explicitado con sustantivos abstractos a la actualización con sustantivos concretos se juega lo ideológico, el puente entre la inmanencia de los signos y su realización en la vida concreta.

 

 “Eventualmente los estereotipos asumidos por diferentes grupos sociales o culturales se manifiestan en su producción cultural, y no se reconoce su postura axiológica. […]Una vez que  alguien  asume una opción sobre la valoración de un contenido semántico(un término, como vida, muerte, masculino, femenino, riqueza, pobreza, etc.), se pasa de una estructuraaxiológica a  una estructura ideológica

La ideología es por tanto el ejercicio axiológico de un individuo en un discurso dado, se trata de unos valores asumidos y llevados a la práctica. Las axiologías son virtuales, las ideologías son actualizaciones”  (José D. García Contto, Manual de semiótica. Semiótica narrativa, con aplicaciones de análisis en comunicaciones).

En el paradigma neoliberal la ‘opinión pública’ ha incorporado acríticamente  una serie de signos, desconociendo que detrás de ellos se esconde una ideología y una política enfocada a las minorías y a los negocios financieros, a saber:

1.      Dicen ‘el mercado’ como si no hubiera sujetos que enuncian y contenidos que transmiten.

2.      Hablan de ‘el  campo’. ¿Qué es el campo para la ‘gente común’?  Unas vacas de exposición en la Sociedad rural o la ilusoria imagen edulcorada de un ‘locus’ puro e incontaminado con gauchos buenos de atuendo pintoresco.  

      3. Proponen la normalidad del país frente a la noción de  anormalidad que atribuyen a los gobiernos ‘populistas’.

     4.  Invitan a proyectarse en las bondades del futuro como ese espacio imaginario en el que el ‘progreso’ espera, futuro promisoria, que saben incumplible. 

     5.  Instalan la necesidad de orden sin delimitar los alcances concretos del término

     6. La corrupción se utiliza apelando a frases cliché repetidas constantemente que apuntan de modo selectivo a determinados sujetos concretos, muchas veces sin pruebas. Ese discurso oculta que no hay capitalismo sin corrupción y que ésta es funcional al sistema. 

Es interesante la observación al respecto en un estudio titulado ‘La palabra es la frase (No se consigna autor o libro)  :

“El problema de los peruanos es que sólo usamos los abstractos, no los concretos; por eso, no manejamos enunciados sino sólo oraciones. Por ejemplo, en Perú luchamos contra la corrupción. Corrupción es un sustantivo abstracto, un concepto. Debemos luchar contra los corruptos. Los corruptos o corrompidos sí son sujetos concretos”.

7. Redoblando la apuesta, Bolsonaro anuncia una limpieza referida a gays, negros, trans y  todos quienes se opongan a su gobierno.

Veamos un ejemplo en el siguiente fragmento de análisis de una crónica periodística: 

 “ Uno de los bandos es el grupo de los civiles, el cual aparece denominado, a lo largo de toda la nota, como “manifestantes”. Separa de ellos a “grupos radicalizados”, “grupos más violentos” y “un centenar de personas -muchos de ellos militantes de izquierda-”.

El otro bando es el grupo militar y aparece denominado como “la policía”.

Para el primero usa un sustantivo común concreto en plural, lo cual nos indica la multiplicidad de personas. En cambio, en el segundo, utiliza un sustantivo abstracto que presenta al grupo como una unidad, como cuerpo integrado.” (Catalina Sosa ,CÓMO LOS MEDIOS CONSTRUYEN LA NOTICIA EN RELACIÓN A SUS INTERESES  

8. La violencia es otro sustantivo abstracto que suele aplicarse para estigmatizar a lo que aparece como disidente, nunca a la violencia que encarna en sujetos afectados por  medidas de ajuste devastador.

“Hubo 26 detenidos por la violencia de grupos de izquierda y K”  /Clarín, 25/10/18)

Es más que evidente que los que protagonizaron los incidentes no eran manifestantes.  Demasiado obvio, pero  aún creíble para no  poc@s lectores o televidentes y  efectivo para  deslegitimar una protesta pacífica y desviar la atención del verdadero asunto que es el acuerdo con el FMI.

 Sobre esto operan los discursos hegemónicos que se han apropiado de la verdad a partir de mentiras concretas, las llamadas ‘fakes news’ .

9. Otro abstracto muy funcional es  seguridad que ha calado hondo en sociedades diversas habilitando la militarización de la vida cotidiana y el uso de la fuerza y que exacerba los reclamos de ‘mano  dura’ o, la naturalización de  ‘justicia por mano propia’.   

10. La estrella, el que sirve de piso a todos los demás es el sustantivo miedo.

“El miedo fue uno de mis primeros maestros

Para fabricar armas, es necesario fabricar enemigos. Para producir enemigos, es imperioso apoyar a fantasmas.

La Guerra Fría se enfrió pero el maniqueísmo que la sostenía no se desarmó, inventando rápidamente otras geografías del miedo: en Oriente y en Occidente y, como se trata de entidades demoníacas, los medios de gobernanza seculares no resultan suficientes. Necesitamos intervención con divina legitimidad.

Lo que era ideología pasó a ser creencia. Lo que era política se volvió religión. Lo que era religión pasó a ser estrategia de poder.” Mia Couto, Amurallar el miedo (*)

 

Detrás de toda lengua hay una visión del mundo.

En el aymara,  el pasado está adelante con la idea de que lo que se vive es el presente y para ello se necesita ver claramente la historia que señala el camino a seguir en función de la experiencia adquirida. El futuro va detrás  y una misma palabra significa ‘vida’ y ‘caminar’.

El neoliberalismo apunta al borramiento de la historia y/o su tergiversación

“Thomas Pynchon se pregunta ¿Porqué las cosas deberían ser fáciles de entender? y Jung le responde que “todo depende de cómo vemos las cosas y no de cómo son en realidad” por eso cada vez es más interesante reflexionar sobre qué es el magenta, el deseo o el realismo” (En Sustantivos abstractos, abecedario de la cultura contemporánea”)  

 

 

(*)Mia Couto , Amurallar el miedo  

Este discurso fue pronunciado por el escritor mozambiqueño Mia Couto en las Conferencias de Estoril, en Portugal, en el año 2011. Couto es una de las figuras más sobresalientes de la lengua portuguesa y fue distinguido con el Premio Camões en 2013


* Semióloga

Cultura