• 18 de diciembre de 2018, 16:44
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10 Mujeres valerosas de la historia mexicana

Por Mónica Maristain.



Hace poco salió en una editorial de cómics un volumen que se llamó Mujeres Valerosas. Vendió muchísimo. Rescataba a mujeres de la historia, pero miradas con nuestros ojos. Ahora acaba de salir Mujeres valerosas 2 y en ese sentido hay muchos libros que comenzaron a crear un nuevo rubro en las editoriales y que tiene que ver con libros dedicados a las mujeres que han creado ejemplo para un feminismo que comienza a rendir sus frutos en esta época.


Claro que conforme a los derechos y a las denuncias que hoy hacen decir al hombre más machista del mundo que es feminista, se suceden los feminicidios por todos lados, tanto es así que ese delito parece ser la gran marca global, como si el internacionalismo estuviera basado hoy en que una parte del mundo odia a las mujeres.


Lo cierto es que en México hay muchas mujeres que tuvieron tanta importancia como los hombres, en literatura, en fotografía, en pintura y lo que hace heroica a Frida Kahlo (1902-1954) es todo el contexto, en donde había damas como ella, dispuestas a vivir como quisieran, superando todos los obstáculos que les fuera poniendo la sociedad en boga.


Hoy comienzan a verse con otros ojos, sin la referencia masculina como central, sino como personas abiertas a un mundo que se les cerraba a cada paso, pero que ellas se disponían a abrir con su caminar y sino perder la vida en ello. Son mujeres que hicieron grande a este país, tanto como los hombres que han llenado los libros de historia.


SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ (1651-1695) Ella es la gran madre de la literatura mexicana, nacida como Juana de Asbaje y Ramírez, en San Miguel Nepantla, Estado de México. Su obra es magnífica y trasunta un amor homosexual que en esos tiempos era impensado. Ingresó al convento porque esa era la única vía para que una mujer se cultivara. Era inteligente y tenía amor por las letras, algo en esa época inadmisible. Murió a los 46 años, víctima de una epidemia.


ELVIA CARRILLO PUERTO (1878-1968) La llamaron “la monja roja” y gracias a ella es que las mujeres mexicanas pueden votar. Influenciada por teóricas como Mary Wollstonecraft, Flora Tristán y Victoria Woodhull, Elvia fundó en 1912 la primera organización femenina de campesinas y también formó parte del Partido Socialista del Sureste. Organizó el Primer Encuentro Feminista de Yucatán, en 1915, congreso clave en la historia del feminismo mexicano. Fue una activista política de izquierdas y la primera mujer elegida para un congreso de diputados en México, en el año de 1923.


NAHUI OLIN (1893-1978) Este año acaba de salir reeditado pero con epílogo nuevo el libro de Adriana Malvido, Nahui Olin. Fue Carmen Mondragón, oveja negra de la familia que comandaba el General Manuel Mondragón (el que mató a Madero), amante del Dr.Atl y vivió siempre como quería, fue poeta erótica, pintora y murió sola, pidiendo dinero por las calles. Este año se estrena la película de Gerardo Tort en la que Irene Azuela se calzará las medias de la estrella, muy ligada a los jóvenes.


ANTONIETA RIVAS MERCADO (1900-1931) Fue una mártir, no fue heroica y no luchó por sus derechos, pero su imagen ha trascendido la historia por llevar su muerte como gran testimonio de la libertad. Fue hija del famoso arquitecto Antonio Rivas Mercado, autor entre otros del famoso Ángel de la Independencia (el que está sobre la avenida Reforma), había sido mecenas y poeta, luchado por el voto femenino y apoyado las causas de José de Vasconcelos. El 8 de febrero de 1931 se trasladó a París, donde se reúne con Vasconcelos, para fundar la revista Antorcha. Agobiada por las leyes mexicanas que la persiguen para arrebatarle a su hijo, la falta de dinero, Antonieta se suicidó el 11 de febrero de 1931, de un tiro en el corazón, en Notre Dame.


FRIDA KAHLO (1902-1954) Pintora y sin duda la que más vende en México actualmente. Vivió poco, a causa del accidente que tuviera en un transporte público cuando era adolescente. Enamorada del genial Diego Rivera (1886-1957), ¿fue ella la sombra del famoso muralista, de quien se dice que le terminaba los cuadros a Frida? ¿Quiso ser tan importante como él y dejar una huella profunda en el arte o sólo pintaba para conjurar sus dolores físicos y sus aparentemente devastadoras depresiones? El enigma está sobre esta mujer compleja, pero cuya vida corta pero intensa, todavía da qué hablar. Mito y leyenda, amada y resistida por partes iguales, la figura de esta mujer que amaba la cerveza, que de las 155 pinturas que realizó 55 fueron autorretratos y que se constituyera en la primera artista mexicana en vender una obra al Museo Louvre de París, no se atenúa con el paso del tiempo.


ELENA GARRO (1916-1998) Elena Garro, una mujer que llevó sus líneas al activismo haciendo que su crítica contribuyera a la lucha de su época en contra de las injusticias sociales y que toda su vida fue vista como la sombra de Octavio paz. Garro es considerada uno los personajes más importantes del siglo XX en el ámbito de la literatura y junto a Rosario Castellanos, resalta por su lucha intelectual y activa a favor de los derechos de la mujer. Su obra destaca por ser original y romper con tradiciones y tabúes, así como liberarse de ataduras que lograron matizar la condición femenina de su época. Escribió novelas, cuentos, critica periodística, guiones de teatro y reportajes, además de que algunas de sus novelas fueron llevadas a la pantalla grande.


LUPE MARÍN (1895-1981) Hace poco la escritora Elena Poniatowska le dedicó una novela inolvidable, especie de biografía en la que demostrara su gran personalidad y por otro lado que fue la real esposa de Diego Rivera, no como Frida Kahlo que tanto se empeña la historia en reseñar. Fue la primera esposa de Diego Rivera y madre de sus dos hijas, Guadalupe y Ruth, una mujer central en la vida del muralista, quien si bien profesó un amor genuino por la pintora Frida Kahlo (1907-1954), dependió en forma endogámica de Lupe, un personaje al que la historia no le ha hecho justicia real. Diva y musa por derecho propio, esposa legendaria, cocinera magnífica, madre tormentosa y viuda trágica, María Guadalupe Marín Preciado, Lupe Marín fue testigo excepcional y parte indispensable de algunas de las vidas extraordinarias que dieron forma al arte mexicano del siglo XX.


TINA MODOTTI (1896-1942) Fue llamada la fotógrafa revolucionaria. Ella misma además fue modelo, una mujer exquisitamente bella. Nació en Udine, Italia y en 1913 la familia emigró a San Francisco (Estados Unidos), donde entró en una fábrica de seda y después trabajó como modista. A los 21 años se casó con el artista Roubaix de l'Abrie Richey, conocido como Robo y, en Hollywood, participa como actriz en películas mudas. En 1921 conoció a Edward Weston, fotógrafo estadounidense que le enseñó a usar la cámara y con quien se trasladó a México, donde conoció a Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Militó en el Partido Comunista y su muerte está rodeada de misterios. Fue un ataque al corazón en un taxi.


NELLIE CAMPOBELLO (1900-1986) Hoy los secuestros son constantes, pero cuando ella, escritora y bailarina, fue cooptada por sus asistentes, hasta que murió, el delito no era naturalmente habitual. La escritora Sandra Frid acaba de sacar una novela, La danza de mi muerte, donde revela los recuerdos más preciados de Nellie Campobello, las glorias y desgracias de haber vivido la Revolución Mexicana, su admiración por la figura de Pancho Villa, su historia de amor con el escritor Martín Luis Guzmán y su relación con los artistas e intelectuales emblemáticos de la época. Nellie Campobello fue una artista multifacética: bailarina, coreógrafa, escritora y poeta. Ella misma refiere en el prólogo a Mis libros que prefirió, junto con su hermana Gloria, danzar en los estadios, en las calles, en los parques de los pueblos, en lugar de estar en las marquesinas de los teatros de moda de la Ciudad de México. Desapareció un buen día sin una razón aparente. Su alumna María Cristina y su marido Claudio la mantuvieron encerrada, bajo el efecto del alcohol y de las drogas.


ROSARIO CASTELLANOS (1925-1974) Fue una de las primeras escritoras profesionales de México, además de una incansable defensora de la educación. Hay una librería muy bonita en la Ciudad de México (se dice que es una de las librerías más bonitas del mundo) que lleva su nombre. Narradora y poeta mexicana, considerada en este segundo género la más importante del siglo XX en su país, Rosario Castellanos cursó estudios de letras Universidad Nacional Autónoma de México; en Madrid complementaría su formación con cursos de estética y estilística. Trabajó en el Instituto Indigenista Nacional en Chiapas y en Ciudad de México, preocupándose de las condiciones de vida de los indígenas y de las mujeres en su país. Su poesía, en la que destacan los volúmenes Trayectoria del polvo (1948) y Lívida luz (1960), revela las preocupaciones derivadas de la condición femenina. Su mundo narrativo toma muchos elementos de la novela costumbrista. Las novelas Balún Canán (1957) y Oficio de tinieblas (1962) recrean con precisión la atmósfera social, tan mágica como religiosa, de Chiapas.



Mónica Maristain Editora SinEmbargo Cultura & Espectáculos www.sinembargo.mx

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