• 17 de enero de 2019, 9:55
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Mirar el humo

Por Ana Pérez del Cerro*


El lenguaje carga con los sentidos del pensamiento dominante. Por ello es importante volver a él toda vez que necesitamos sacar del sopor a los anestesiados por el cliché. 


Decía Borges que ‘pensar es establecer relaciones’. He ahí el punto: está el terreno bien abonado para que la ‘opinión pública’  no  piense y sea hablada por el discurso oficial. 


Todo esto comenzó por la instalación inteligente de la palabra ‘cambio’, un signo fuertemente connotado con rasgos positivos. 


De allí se pasó a la instalación de frases hechas,  la  verdad remplazada por las noticias falsas  que se vuelven verosímiles a través de operadores en los medios. 


Simultáneamente, se  incorpora la idea de que lo que es responsabilidad del Estado , constituye un gasto y no una inversión y se justifican medidas que en modo express van desmantelando la educación , la salud, la ciencia,  la cultura porque ‘tenemos que entrar en el mundo’. Y la doxa asiente. 


Los sectores que hablan 'de los vagos que no quieren trabajar’, se encuentran desconcertados porque el agua les empieza a llegar a su propio río. 


Y aparece la expresión ‘me siento defraudadx’ y  la queja en el café ‘donde van los que tienen perdida la fe’, parafraseando al tango.


Volvemos al lenguaje  y las etimologías: ‘queja’ proviene del verbo latino ‘coaxare’ que remite al croar monocorde y repetitivo de las ranas. 


 Los ‘defraudados’ se quejan, pero no les importa  que los pueblos originarios son legítimos dueños de las tierras  (Por ley nacional) , que Santiago no se ahogó en medio metro de agua haciendo turismo,  que Rafael Nahuel era un chico al que mataron por la espalda , que no es casual que cierren escuelas y obturen las puertas para ir a jugar. 


Les cuesta relacionar el cierre de cientos de Pymes que representan la industria nacional , con el regreso a la importación de  productos  extranjeros y, por ende, al modelo agroexportador y, de allí a la dependencia. 


Olvidaron los 90 y vuelven agitar las cacerolas como entonces  porque el ajuste les llegó a ellxs, que no son ‘planeros’ ni ‘negros de m..’  y podían pagar los impuestos. 


Y quieren niños y adolescentes entre rejas porque les hacen creer que son los pibes chorros quienes, encerrados, evitarán el delito cuando las estadísticas demuestran que el delito cometido por menores es ínfimo. 


Mientras tanto, se acaba de inaugurar un Data center para que el pájaro carpintero empiece a taladrar  las mentes ya colonizadas . 


No comprenden que no se trata de personas individuales sino de modelos económicos y  de un voraz capitalismo global, ya convertido en neocolonialismo para nuestros países.


Se quejan, pero no les gusta la protesta. Etimológicamente ‘protesta’ refiere a ‘testigo’ y alude a los reclamos a viva voz con su correlato en el término ‘resistencia , en su origen ‘Volver a colocar lo quitado’. 


En ‘Los disfrazados’, obra teatral, 'transición del sainete al grotesco' de Carlos M. Pacheco, el protagonista. Don Pietro,  es un hombre que sabe algo que lo afecta , pero no quiere ver: está sentado en el patio del conventillo y, cuando le preguntan: :"Qué tal Don Pietro", él contesta invariablemente "Miro l'humo',  hasta que un día se le cae la venda de los ojos y se desata una tragedia. 


La queja inmoviliza.


¿Mirar el humo?


* Semióloga. Docente de la UBA.


Foto: https://emprendeaconciencia.com

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