• 19 de octubre de 2019, 16:48
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La Agencia de Naciones Unidas para los Palestinos está demasiado corrupta para ser salvada

Por Revista El Medio

Por su interés, traducimos buena parte del artículo que, bajo el título de “UN Agency for Palestinians is too corrupt to save” (“La Agencia de Naciones Unidas para los Palestinos está demasiado corrupta para ser salvada”), ha publicado en The Hill David May, analista de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD). 

La Agencia para la Asistencia y el Trabajo de Naciones Unidas (UNRWA), que se dedica exclusivamente a asistir a los palestinos, ha empezado a perder el apoyo de algunos de sus más fieles donantes. Tras la aparición de informaciones relativas a la extendida corrupción y los abusos en los más altos niveles de la organización, Suiza, los Países Bajos y Bélgica han suspendido sus aportes, lo que podría llevar a otros países a retirar su apoyo si una investigación exhaustiva confirma las acusaciones iniciales. Quizá surja una ocasión única para desmantelar una organización dispendiosa (…)

Un informe ético interno de la UNRWA filtrado a la prensa a finales de julio contenía impactantes acusaciones de “conducta sexual inapropiada, nepotismo, represalias, discriminación y otros abusos de autoridad (…) para suprimir diferencias legítimas y (…) alcanzar objetivos personales”.

(…)Estas acusaciones de corrupción se producen sólo un año después de que EEUU decidiera reducir a cero su contribución anual a la UNRWA de 360 millones de dólares, que representaba alrededor de una cuarta parte del presupuesto de la agencia, de 1.200 millones (…) Había razones de sobra para dar ese paso. Como advirtió el ministro suizo de Exteriores, Ignazio Cassis, la UNRWA exacerba el conflicto israelí-palestino al convertir a millones de palestinos en refugiados permanentes. (…) Por supuesto, al incrementar el número de refugiados se incrementa la cantidad de trabajo para la UNRWA, así como el tamaño de las donaciones que puede justificar. Por otro lado, la UNRWA ha estrangulado el desarrollo y el reasentamiento de los palestinos al hacerlos dependientes de las ayudas.

Si la población inicial de refugiados se cifraba en unas 700.000 personas, la UNRWA es actualmente responsable de más de 5,4 millones de palestinos, número que incluye no sólo a los cerca de 30.000 individuos [aún vivos] que abandonaron sus hogares durante la guerra por la independencia de Israel. (…)

(…) la ONU presta a los refugiados palestinos un interés desproporcionado, a expensas de los 71 millones de desplazados a la fuerza que hay en todo el planeta. La UNRWA gasta por refugiado casi el doble que Acnur [la agencia de la ONU para todos los demás refugiados], y tiene 30.000 personas en plantilla, frente a las 16.800 del Alto Comisionado de Naciones para los Refugiados [la propia Acnur]. (…)

La Asamblea General de la ONU renueva el mandato de la UNRWA cada tres años, y se espera que dé vía libre a su extensión el próximo noviembre. Quizá podría reconsiderar su decisión si los mayores donantes de la UNRWA –la UE, Alemania, Reino Unido y Arabia Saudí– dejan claro que se les está acabando la paciencia.

En vez de [seguir como hasta ahora], los donantes de la UNRWA deberían demandar a la ONU que trate a los refugiados palestinos como a los demás y atienda sus necesidades a través de Acnur, menos proclive a la corrupción (…)

(…) Acabar con una UNRWA inflada y burocratizada y desarrollar su labor a través de organismos más eficaces (…) será a fin de cuentas beneficioso para todas las partes.
Fuente: Revista El Medio

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