• 18 de diciembre de 2018, 16:41
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Cristina estuvo más peronista que nunca

Por Araceli Bellota*

Las recientes expresiones de Cristina Fernández de Kirchner durante su conferencia en el Primer Encuentro de Pensamiento Crítico organizado por CLACSO produjeron diversas reacciones.

Cristina sostuvo: “Tenemos que empezar a pensar con otras categorías. Creo que las categorías de derecha e izquierda no sirven. Sirven solamente para dividir y ser funcionales al liberalismo. Tenemos que acostumbrarnos a eliminar esta forma de pensar y concebir y acuñar una nueva categoría, tal vez la de pueblo”. Y después agregó: “No puede ser la división entre los que rezan y los que no rezan. Tenemos que acostumbrarnos a aceptar eso y no llevarlo a la división de fuerzas”, en relación al reciente debate sobre la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) expresado en el uso de pañuelos verdes y celestes.

Hubo quienes intentaron minimizar estas expresiones afirmando que Cristina ya estaba en campaña y, por lo tanto, sus palabras respondían a una estrategia para enfrentar al actual gobierno en vistas a las elecciones de 2019. Sin embargo, quedarse en esta apreciación sería desperdiciar la oportunidad de profundizar en su pensamiento: Cristina no hizo más que recurrir a los principios fundacionales del Peronismo para ponerlos en juego en el presente.

Respecto a la superación de las categorías de izquierda y de derecha, Juan Domingo Perón la denominó “Tercera Posición”, con una mirada profética porque la formuló en el inicio de la llamada Guerra Fría, el enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética al término de la Segunda Guerra Mundial que dividió al mundo.

Perón sostuvo entonces que la desigualdad y la injusticia del liberalismo que puso a las personas al servicio del capital había provocado el nacimiento del comunismo que, en su afán de devolver derechos, las terminó subordinando al Estado. Propuso entonces una “Tercera Posición”, el Justicialismo, y señaló que no significaba estar al medio exacto del individualismo y del colectivismo como una suerte de equilibrio entre los dos extremos. “Nuestra Tercera Posición –explicó Perón– no es tercera porque esté en el medio, ya que no es una posición estática, sino dinámica; es la tercera porque viene después de la segunda”. Siguiendo el proceso histórico, la primera posición es el individualismo liberal (derecha); la segunda que aparece por reacción a ésta es el colectivismo totalitario (izquierda); y la tercera en el tiempo por ser posterior a las anteriores es el Justicialismo Peronista.

Es decir que lo que Cristina sostuvo en la conferencia de CLACSO no es más que el puro pensamiento peronista, anclado además en la actualidad histórica verificada luego de la caída del Muro de Berlín, que puso fin a la Guerra Fría e inició un nuevo período con el Consenso de Washington al que ella también se refirió.

En cuanto a la división entre “los que rezan y los que no rezan”, además de leer la realidad en cuanto a que en el movimiento nacional y popular conviven quienes están a favor de la legalización del aborto y quienes están en contra, Cristina volvió a rescatar el más genuino pensamiento fundacional del Peronismo: “El Peronismo es esencialmente popular, no es sectario ni excluyente. Acoge en su seno a todos los hombres y mujeres del pueblo, sin distinción de categorías ni clases sociales”, se enseñaba en la Escuela Superior Peronista en 1951.

“Nuestro movimiento –sostuvo Perón– quiere realizar la conjunción de todas las fuerzas que amen a la Patria, de todas las fuerzas que se lancen hacia el futuro con una sola bandera, que es la bandera de los argentinos, y con una sola intención: defender todo lo que labre la grandeza de la Nación y oponerse a todo lo que la pueda esclavizar y la pueda empequeñecer. Todo lo que sea estrecho y sectario no tiene cabida en el Peronismo”.

La interrupción voluntaria del embarazo, que muchxs consideramos como el mejor camino para terminar con la muerte de miles de mujeres –sobre todo de las más pobres– choca con la mirada de quienes entienden que deben defender la vida de los fetos no nacidos, y ambas posturas conviven en el movimiento nacional y popular. A la hora de tomar posición en el Senado de la Nación, Cristina votó a favor de la IVE, y durante su conferencia en el encuentro de CLACSO no hizo más que una lectura de la realidad que, como es sabido, es otro apotegma del Peronismo: “La única verdad es la realidad”.

Es que en CLACSO, Cristina Fernández de Kirchner estuvo más peronista que nunca.

 

Fuentes:

Araceli Bellotta nació en Buenos Aires. Es periodista, escritora e historiadora y ha publicado en diversos medios nacionales. Es autora de las biografías Aurelia Vélez, la mujer que amó a Sarmiento (1997-2000); Margarita Weild y el general Paz (1999); Julieta Lanteri, la pasión de una mujer (2001); Los amores de Yrigoyen (2004) por el que obtuvo el Premio de Literatura Ricardo Rojas, otorgado por la municipalidad de Buenos Aires;y Las Mujeres de Perón (2005) y Eva y Cristina, la razón de sus vidas (2012). Escribió también el libro de comics para niños Sarmiento para principiantes (1998); Sarmiento, maestro del éxito (2000); La Argentina y el Campo, una misma historia (2006); Eva Perón, abanderada de los humildes (2008); Artes y Oficios en la Argentina (2010) y Eva y Cristina, la razón de sus vidas (2012). Fue Directora del Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”, con asiento en Luján, provincia de Buenos Aires, del Museo Histórico Nacional y Directora Nacional de Patrimonio y Museos del Ministerio de Cultura de la Nación.

Fuente: El Presente de la HIstoria

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