• 22 de noviembre de 2019, 22:25
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Aprovechando carroñeramente la muerte

Por Eduardo de la Serna

No son pocas las veces que hay quienes buscan aprovechar una muerte, trágica o no, en su propio provecho.

 

Recuerdo, hace mucho, en una revista (quizás Humor) la escena (creo recordar que tenía una estética tipo Altuna, pero puedo equivocarme) que recreaba entre humo y café una revista que no lograba encontrar la tapa; todos reunidos, pensando y sin salida. En ese momento suena el teléfono. Al cortar, el que había atendido dice: “-Nos salvamos… ¿a qué no saben quién murió?”.

 

Es, más o menos, el efecto post “atentado” a Bolsonaro, por ejemplo. Que incluso le sirvió para no presentarse en el debate, algo imposible de sostener vista su incapacidad de articular oraciones mínimas (como “el otro”).

 

La reciente muerte del diputado Héctor Olivares y su asesor y amigo Miguel Yadón no escapa a esto. Así empezó su discurso la patética ministra de (in)seguridad intentando con medias palabras ligar la muerte criminal a las “mafias” y dejó “picando” que podía haber una especie de “nuevo Nisman” con obvia complicidad del PJ. Cuando el video permite ver que el destinatario de las balas era el asesor Yadón, y luego de un intento de culpabilizar a “los Moyano” ya que el apriete al juez Carzoglio no les salió bien y la AFI reconoció que envió dos “colaboradores” (tanto que hasta un escrito tenían, para que el juez no trabaje tanto, suponemos). La cosa es que, entonces, el foco se dirigió a “la mafia gitana”. La escena de los culpables en estado de ebriedad podría haber direccionado la investigación para las “mafias alcohólicas” pero no imagino a la señora haciendo esta acusación. Con un “toque” patriarcal, la ministra (la cual no parece preocupada por este tema, por cierto) insinuó un “crimen pasional” (la hija de uno habría tenido relaciones con el asesor y el “propietario” habría vengado su honor). Pero la joven dijo que no conocía a ninguna de las víctimas, y también esta operación se derrumbó.

 

Quizás en la próxima aparición responsabilicen a testigos de Jehová, homosexuales o colectivos con síndrome de down, para parecerse a un nazismo “a la carta”. La cosa siempre es que “la culpa es del otro si algo me sale mal”. Y todo vale (o “cueste lo que cueste”, como es el lema de Martiniano, el innecesario). Y menos mal que el que entró armado a la Rosada era militante PRO… (¿querría hacer la “gran Bolsonaro”?) que, si no, ya veríamos en la semana una foto del delincuente con alguno de la Cámpora, o de las “mafias peronistas”.

 

Sinceramente, ¡dan asco!

 

Foto https://www.ecologiaverde.com/cuales-son-los-animales-carroneros-ejemplos-1097.html




Fuente: 2º Blog de Eduardo de la Serna

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