• 27 de junio de 2019, 1:10
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31 de marzo en Brasil

Por Isabel Marazina*

Este 31 de marzo,a diferencia de otros, hubo manifestaciones a lo largo y ancho de Brasil.. Sabemos que no hay en el tejido social brasilero una práctica de lucha callejera,sin embargo llamó la atención que la respuesta a la propuesta del desgobierno se efectivizara en muchos lugares, con personas vestidas de negro, en las manos flores,velas,y las fotos de los desaparecidos de la dictadura militar….desapariciones muchas de las cuales que llevan más de 45 años sin aclarar.

Llamó la atención la divulgación de datos que raramente salían a la superficie, salvo en  circuitos restrictos. Aparecen no solo los más de 400 desaparecidos sino los 8 mil indígenas asesinados, el cálculo de personas detenidas y torturadas en número cercano a 30.000. Los datos sobre el destrozo hecho al país  en nombre de la lucha anticomunista, la corrupción sin frenos….llamó la atención que aparecieron por todos lados, en un desborde que en todos los años que viví en Brasil jamás presencié.

Hago una hipótesis. Desde que se instaló la democracia en Brasil, esta frágil y amenazada democracia que alimenta en su seno las peores prácticas clientelistas y corruptas, jamás desde el poder ejecutivo se reivindicó la dictadura militar. En posición verdaderamente deliroide, el canciller Araujo, personaje inexplicable ,sustenta la no existencia de un régimen dictatorial y propone un negacionismo muy semejante a la negación del Holocausto por los neonazis. No abundaremos en detalles sobre estos tristes personajes, pero si levantamos algunas preguntas, que llamaría de analizadoras.

¿De qué manera un ser como Bolsonaro sobrevive en los pasillos del ámbito legislativo por 27 años?. Y no solo sobrevive sino que hace elegir una de sus mujeres como concejal, encamina sus hijos que son elegidos en diversos cargos, reivindica en alto y buen tono su ligación con la milicia o sea los parapoliciales organizados para explotar las comunidades faveladas, insulta y persigue diputados opositores  en pleno parlamento, reivindica públicamente en la Cámara de Diputados al único torturador reconocido(de los muchos que jamás fueron tocados) Y JAMÁS FUE SIQUIERA TOCADO.

¿ De qué manera un ser execrable, precario, mediocre como el canciller actual pudo sobrevivir en el Itamaraty, una institución  de política exterior con una imagen de excelencia, con tamaño grado de inadecuación?. Las referencias a sus trabajos y escritos son mediocres por no decir malas. ¿Como se promovia?

Continúo asociando y recordando que un gran número de los parlamentarios participantes del impeachment de Dilma Roussef -a la cual no se ha conseguido probar una sola acusación- muchos de ellos pertenecientes al llamado “bajo clero”, además de presentar un espectáculo vergonzoso, fueron acusados y procesados –particularmente hubo uno de ellos que se hizo famoso porque  fue preso al dia siguiente del impeachment- por numerosos crímenes contra el erario público, corrupciones de diversos tipos, robos, etc.

Bolsonaro y sus patéticos seguidores no son excepción. Son productos de una situación estructural donde las élites económicas y políticas trataron siempre la cosa pública como sus cotos de caza y a los ciudadanos pobres  como sus presas. Que esta situación esté naturalizada y por tanto poco analizada nos obliga a pensar en la subjetividad que fue produciendo a los largo de siglos, y que sin duda encuentra su marca original en el genocidio indígena y la segregación brutal del negro esclavo.

 En un video a mi juicio de los más lúcidos que vi, Joselito, un líder comunitario del FRENTE FAVELA BRASIL en una entrevista hecha por una media llamada Soy Tribu, con impresionante lucidez inicia su discurso diciendo “Brasil ES RACISMO, se construyó sobre eso y asi continua” (https://www.youtube.com/watch?v=WlVI7jlmKw0). Él caracteriza la situación brasilera como una guerra continuada de baja intensidad, localizada en la favela y las poblaciones más pobres, donde los niños y adolescentes viven un horizonte de muerte y eliminación con el  tráfico como  la única posibilidad de existencia con un mínimo de sentido.

Tal vez esto nos ayude a comprender la enorme incidencia de las iglesias neopentecostales en estas poblaciones. No solo porque- y esto es muy importante- ellas están donde se las precisa, cosa que comparten con variadas orientaciones religiosas, sino  porque SUS PASTORES SURGEN DE LAS MISMAS COMUNIDADES. La Iglesia Católica, con sus intrincados procedimentos de formación de agentes eclesiáticos jamás alcanza para estas comunidades la familiaridad con que estas personas, partes de la comunidad,se erigen en sus salvadores y representantes. Ellos sustentan un pedazo de poder que nace de un sentido: el milagro es posible.

Por eso, si trasladamos esta enunciación a la elección y la encendida  defensa de Bolsonaro,  podemos pensar que el milagro se hizo posible. Que un sujeto-cuya estética es cuidadosamente calculada para no alejarse del vecino del patio de al lado,  haya alcanzado el podio más alto del país, fue un milagro posible.Y esto no tiene nada que ver con cálculos racionales, economía y proyecto. A mi juicio es la concretización de  una parte brutal, ignorante, formada en las situaciones más sucias de la política brasilera  y largamente usada y despreciada que finalmente se ve representada en el hueso de su posición: el resentimiento.


* Psiconalista. Doctorada en Salud Pública en la Universidad de  San Pablo, Brasil

 https://www.nationalgeographic.com.es/temas/esclavitud/fotos/1/1

Fuente: Liliana Lopez Foresi

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