• 16 de noviembre de 2018, 15:17
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Oscar López Ruiz

Por Enrique Stoco

                                                    “Sin música la vida sería un error”

                                                                            Friedrich Nietzsche

 

 

-Antes que nada… Gracias Oscar! Es una gran emoción para mí entrevistar a un Enorme Músico y Amigo.

Naciste en La Plata y tu gran amigo Astor en Mar del Plata… Todo empezó por una cuestión de “intereses”. ¿Cómo fue esa primera vez que se cruzaron?


“A mediados de los años 50 (1956) del siglo pasado, puse la radio en mi casa (Radio El Mundo) y ante mi sorpresa escuché una orquesta de cuerdas con un bandoneón solista que me voló la tapa de los sesos. El tema era Tres Minutos con la Realidad y mi hermano Jorge me dijo de quien se trataba. Al instante recordé que Horacio Malvicino (Malvetta), tocaba con otro grupo maravilloso que tenía Astor en esa época, el Octeto Buenos Aires. Llamé por teléfono a Malvetta y le dije que quería conocer a Astor y me invitó para que fuera a una grabación que hacían la semana entrante para el sello Disc Jockey de Rodríguez Luque.  Cuando escuché en vivo a ese grupo extraordinario, mi admiración aumento a hasta límites infinitos. Luego de la grabación fuimos a comer todos juntos y no volví a ver a Piazzolla hasta marzo de 1961 cuando me invitó a tocar con él en su Quinteto Nuevo Tango. Privilegios que te regala la vida.”

 

-Hace unos meses se reeditó “Piazzolla, loco, loco, loco”, cuya primera edición agotada, fue en 1994. Un anecdotario piazzollero increíble, seductor y de risas. ¿Qué nos podés decir de esta nueva edición? Que sé tiene algunas innovaciones. ¿Es cómo tener que escribirlo de nuevo, por ejemplo?

 

“Esta nueva edición es prácticamente la misma que las anteriores. Eliminé algunas cosas, agregué algunas anécdotas contadas por amigos comunes, Donna, mi hermano Jorge, el Negro Suárez Paz, etc y, sobre todo, corregí unos cuantos errores que fui descubriendo a releerlo cuidadosamente luego de tantos años” .

 

 

-Tu infancia se mezcla de música y fútbol… ¿Qué presencia tiene la misma en tus días? Ese rescate de emociones que la vida plantea a cada rato.

“La música es el eje central de mi vida, la que giró siempre alrededor de ella. Hoy, aunque estoy retirado, sigo disfrutando de la música  igual que cuando era un pibe y, de cuando en cuando, a veces me pongo a estudiar un poco. El fútbol es un placer del que últimamente estoy un poco alejado por todas las implicancias extra-juego que trae aparejadas”.

 


-Aparte de la pasión, absolutamente necesaria en toda decisión. Compositor, arreglador, guitarrista, director de orquesta, música para cine y teatro… ¿Cómo se llega a ser todo eso?

“Uno no llega a ser músico. Lo es o no lo es. Se trae de fábrica, como el tipo de sangre o el color de ojos, pero ese ser músico requiere de una enorme pasión y también de mucho rigor como para estudiar y estudiar y aprender y aprender sin cesar. Quien no tenga la pasión y el rigor de los que hablo, por más condiciones naturales que tenga, es mejor que se dedique a otra cosa”.

 

 

 

-¿Cuáles fueron tus referentes en tu formación y qué referente podés ser para aquellos que deciden ser músicos? A muchos les interesará saber qué opina Oscar López Ruíz de lo que significa ser… Músico.

“Mis referentes fueron todos los grandes creadores de la historia de la música, cuyas obras tenemos que analizar permanentemente para extraer de ellos los procedimientos de todo tipo con los que crean semejantes genialidades. En el jazz: Charlie Parker, Miles Davis, Bill Evans (por citar sólo algunos pocos).                                                 Yo no creo poder ser un referente para nadie, aunque hacen algunos años tuve el enorme placer de que se me acercara Juan Falú, a quien, aunque obviamente sabía quién era, no conocía personalmente y estirándome su mano me dijera: “gracias Oscar… vos nos enseñaste a tocar a toda una generación de guitarristas.”

“Ser músico es tener el enorme privilegio de que la música te habite, que esté dentro tuyo y empuje por salir a toda costa para comunicarte con los demás desde este “lenguaje” único e inclasificable”.

 

 

 

-El libro sobre Astor tiene como subtítulo: “25 años de laburo y jodas conviviendo con un Genio”. Hacemos un breve “ping pong” para que sea de lectura necesaria y por lo tanto imperdible la lectura del mismo? Sin antes dejar de mencionar la editorial que hizo la reedición y en que librerías se puede conseguir.

La Editorial que reeditó el libro se llama Gourmet Musical y el editor es Leandro Donozo, un capi di tutti capi. En cuanto a las librerías, está en todas las importantes. El otro día me dijeron que alguien lo había comprado en San Martín de los Andes, de manera que además de la Capital, parece ser que está en todas partes.

 

-Troilo?

“Un enorme compositor y artista a quien Astor quería y admiraba.”

 

-Gardel?

“Astor vivió para crear su obra gracias a que su mamá y el sindicato de músicos de EE.UU. no le permitieron ir (tenía sólo 14 años) como bandoneonista en la gira en la cual Gardel se mató en Medellín. El Destino que le dicen.”

 

-Stan Getz?

“Un fenómeno que vino a tocar en 1962 al boliche donde nosotros lo hacíamos todos los días menos los lunes y nos dejó con la boca abierta, el alma llena de música y 140.000 latidos en el corazón.”

  

-El Tano Lauro?

“Simplemente un farsante más de los tantos que pululaban en los años 30 y 40 del siglo pasado.”

 

-“No pibe, eso no es tango”

“El Gordo Troilo, invitado por Astor para que viniera a escuchar un hermosísimo arreglo que había hecho del tema Responso (tema que Troilo había escrito en homenaje a Homero Manzi), así lo hizo. Escuchó, se emocionó hasta las lágrimas, pidió que lo tocáramos varias veces y luego de haberse tomado (y Cía.) hasta el agua de los floreros, se fue. A los pocos días, cuando preguntaron “ …y Pichuco” … ¿y Piazzolla?, contestó: “no pibe… eso no es tango”. Cuando Astor leyó esto casi se muere de la bronca. Un par de mese después, cuando estábamos tocando en Mar del Plata, el mismo periodista de la revista Gente que le había hecho la pregunta a Troilo, le preguntó a Piazzolla: "Decime Astor… ¿vos podrías tocar el bandoneón como Pichuco?, a lo que Astor respondió: “A ver… dejame pensar…, para terminar con: “Sí… tal vez... si me rompo tres dedos de mano derecha y me ato la izquierda a la espalda, podría ser.”

 

 

-Donna Caroll y lo que no “escuchaban” ni Astor ni vos. Anécdota que me contaron Donna y vos en esos cafés que he ido a tomar a tu casa. ¿Les falló el oído a los Genios?

 

“En 1969 grabamos con el Quinteto el que está considerado por amplio margen entre los “piazzolleros” el mejor de todos los discos de Astor: ADIÓS NONINO. Precisamente este tema, Adiós Nonino, es parte de ese disco con un arreglo nuevo maravilloso que Astor había escrito y que casi nadie había escuchado todavía. Más o menos en la mitad del tema, había un pasaje muy rápido de notas descendentes que tocaba Astor con el fuelle. Cuando estábamos escuchando en el control del estudio la toma que habíamos grabado, al llegar ese pasaje Donna dijo: “guarda que ahí hay notas equivocadas.” Todos la miramos como si fuera poco menos que una cucaracha y no le dimos bola. Esto sucedió cada vez que tocábamos ese tema con ese arreglo y la seguíamos ignorando, hasta que París, quince años después y cuando ensayábamos con Milva en el Teatro Les Bouffes du Nord, repasamos Adiós Nonino y al llegar ese pasaje de notas rápidas Donna, incansable, dijo: “insisto en que ahí hay notas equivocadas.” Astor, recontra superharto, le dijo: “Vení Donnita, acercate que te lo voy a tocar nota por nota así me dejás de romper de una buena vez.” Y eso empezó a hacer bien lentamente hasta que al llegar a las notas que Donna decía que estaban mal, con una cara mezcla de sorpresa y bronca, no tuvo más remedio que reconocer: “¡¡¡Sabés que tenés razón!!!...seguido de un retahíla de puteadas descomunales diciéndonos a nosotros, “los genios de la música”: ¡¡¡Manga de sordos!!! ¡¡¡Cómo no se dieron cuenta nunca!!!

 


-Te pido unas palabras para que muchos entiendan lo que significa Astor Piazzolla en la historia de la música argentina y del mundo… Y unos ejemplos de cómo lo veían muchos músicos importantes del mundo. Gracias Oscar!

Astor fue, es y será uno de los grandes músicos del mundo de cualquier procedencia, estilo y ainda mais. Creó un genero musical: el género Piazzolla y es uno de los músicos, junto con Mozart, más tocado en el mundo entero.

  

-Le damos un cierre a la entrevista con algo que nunca nos deja de suceder… ¿Un sueño o deseo que tengas guardado y que desees se realice? Ese o esos que hacen plenitud…

Por ahora, un sueño de corto plazo: que este gobierno desaparezca de nuestras vidas lo más pronto posible antes de causar mucho más daño. 

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