• 18 de julio de 2018, 9:17
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Más dudas que certezas

Por Franco Mizrahi

Funcionarios offshore, deuda externa y división del peronismo


El conflicto de intereses parece ser una marca que cruza a todo el gobierno. Cada funcionario que se expone públicamente debe dar explicaciones, la mayoría de las veces, insuficientes, acerca de cruces entre su actividad privada previa y las áreas de influencia de su cargo público. Luis Caputo, ministro de Finanzas, no fue la excepción. «Todo lo que tengo, lo tengo bien declarado en la Oficina Anticorrupción y en la AFIP», adujo en su defensa durante su visita al Congreso, el 4 de abril. El tema principal de la reunión era la formidable deuda que el país está tomando en el exterior (ver Por la vuelta). Sin embargo, buena parte de las intervenciones de Caputo fueron destinadas a explicar por qué omitió mencionar en su declaración jurada su vínculo con Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión en paraísos fiscales, que fundó en 2009 junto con Martín Guyou. Según revelaron los periodistas que llevaron a cabo la investigación denominada Paradise Papers, Caputo fue su administrador y jefe de inversiones hasta 2015. Documentos de la Securities and Exchange Commission (SEC), la comisión de valores de los Estados Unidos, así lo confirman: presentan al ministro como «dueño indirecto» de la firma hasta al menos julio de ese año, a través de una offshore creada en las islas Caimán, Princess International Group (en la que Caputo tenía el 75% de las acciones). Princess tenía el control de Affinis Partners II, que era la controlante directa de Noctua. Por eso se habla de «dueño indirecto». El ministro lo desmiente.
Según Caputo, ese reporte de la SEC es sobre «una tenencia accionaria nominal». «Yo era un tenedor fiduciario de eso. ¿Qué quiere decir un tenedor fiduciario? Alguien que tiene algo en confianza de otra persona. Ahora, no tengo que tenerlo declarado eso, porque eso no me convierte en propietario», argumentó y dejó más dudas que certezas.  
El caso está siendo investigado por el juez federal Julián Ercolini y el fiscal Carlos Rívolo a raíz de una denuncia penal por «omisión maliciosa» que realizó el diputado por el FPV Rodolfo Tailhade. Esta pesquisa provocó que se releve el secreto fiscal sobre el ministro y que se active el trabajo de la Oficina Anticorrupción, a cargo de Laura Alonso.
El expediente espera novedades: Tailhade también hará una ampliación de su denuncia en la que tomará las declaraciones del ministro en el Parlamento para señalar sus contradicciones. «Es la tercera versión que da de su vínculo con Noctua», explicó Tailhade. De acuerdo con el denunciante, en 2015, ante la SEC, se dejó constancia de que Caputo manejaba la sociedad controlante de Noctua. Cuando se conoció la filtración de Paradise Papers, el funcionario dijo públicamente que era asesor de inversiones. En el Congreso dio una tercera explicación. Para completar el panorama, su segundo, el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, según reveló el diario La Nación días después de la presentación en el Congreso, cobró compensaciones del Deutsche Bank en 2016 y 2017, pese a que ya era funcionario estatal. Bausili trabajó en ese banco antes de asumir en el Ministerio.
En lo político, el oficialismo goza todavía de la fragmentación de la oposición, que tiende a consolidarse de cara a las presidenciales de 2019. Un grupo de senadores y diputados nacionales de los interbloques Argentina Federal y el Frente Renovador lanzaron el 6 de abril en Gualeguaychú un espacio justicialista que tendría el aval de varios gobernadores. Con el senador Miguel Ángel Pichetto, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y el salteño Juan Manuel Urtubey como referentes, se diferencian del sector que lidera la expresidenta Cristina Fernández y también del gobierno de Mauricio Macri. «La identidad es un valor mucho más importante que la unidad en esta etapa», aseguró el jefe de la bancada del PJ en la Cámara Alta y levantó un dique contra aquellos que plantean la necesidad de salvar las diferencias para competir juntos el próximo año.
La idea de esta corriente es instalarse como la primera minoría del Congreso. «Si se aplica la misma lógica del Senado en Diputados, con el bloque de Bossio, el Frente Renovador (FR), más Córdoba, obtendríamos las dos primeras minorías», indicó uno de los armadores de este espacio. «Estamos generando una entidad política importante con capacidad de condicionar las opciones del gobierno», agregó.


Fracturas. Sin cambio de autoridades. (Horacio Paone)

En ese sentido, la presidenta del bloque de diputados del Frente Renovador, Graciela Camaño, señaló que se está «avanzando en la coordinación parlamentaria». Hasta el momento, apoyan este movimiento los gobernadores de Entre Ríos, Córdoba, Salta, Tierra del Fuego y Chaco, y se suma el randazzismo.
Del otro lado, se sigue construyendo un espacio peronista que incluye al kirchnerismo, presentado en sociedad en la ciudad de Buenos Aires y que ya realizó algunas reuniones en el interior del país, comenzando en Catamarca. Este armado contiene a importantes dirigentes alineados con Sergio Massa, lo que abre interrogantes acerca del futuro del FR que, por ahora, pone fichas en todos los casilleros.
La puja interna del peronismo así como las posibilidades de confluir en una propuesta unitaria para enfrentar al macrismo en el 2019 se dirimirán en un escenario complicado, sobre todo a partir de la intervención del PJ  ordenada por la jueza federal María Servini de Cubría, quien designó como interventor nada menos que al líder gastronómico Luis Barrionuevo. El titular del PJ, José Luis Gioja, consideró que la medida es «una intromisión», en el marco de la «judicialización de la política».

Espejo gremial
En el ámbito gremial el panorama no difiere de lo que ocurre con el justicialismo. Las grandes diferencias internas en la CGT obligaron a postergar el cambio de autoridades, tras la reciente reunión del Consejo Directivo, que pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 3 de mayo.
La decisión de los independientes y los gordos –representantes de los sindicatos más «grandes»– de darle inicio al proceso de renovación de autoridades de la central chocó con el barrionuevismo, que se negó a abandonar sus cargos en el Consejo. El triunviro Carlos Acuña, que responde al gastronómico Luis Barrionuevo, dijo que no se iba a ir salvo que lo echaran. Su decisión dejó descolocados a sus pares Juan Carlos Schmid y Héctor Daer. Al no poder declararse la acefalía, el resquebrajado triunvirato –que tiene mandato por dos años más– seguirá funcionando hasta que logren ponerse de acuerdo los distintos sectores.
Para lograr el inicio de recambio de autoridades debe definirse la fecha del Confederal, de la que surgirá la convocatoria a un Congreso Extraordinario, que es el que debe elegir la nueva conducción.
En este contexto, en la reunión del 5 de abril se aceptó la renuncia de la UOM a la secretaría del Interior y quedó pendiente de confirmación la de Camioneros, liderada por Hugo Moyano. La baja de dos pesos pesados es sintomática de la situación que aqueja a la CGT.
«Nuestra crisis no puede disociarse de la que atraviesa al peronismo y de las derrotas electorales. No somos una isla», aseguró Omar Plaini, secretario general de los canillitas, miembro de la CGT y secretario de Asuntos Gremiales del PJ bonaerense. «Con la cumbre de Gualeguaychú se empiezan a diferenciar los dos peronismos. Uno de centroderecha y otro de centroizquierda», consideró Plaini. «La unidad basada en el amontonamiento no la veo –concluyó–. En la CGT podría estar pasando lo mismo».


Foto de Tapa: Osvaldo Fantón-


Descargo. Caputo, entre el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el senador Mayans Fuente: Revista Acción

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