• 23 de octubre de 2018, 11:03
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La economia y sus diferencias; Populismos o liberalismo - Conclusión

Por Martha Herrring

Pocos economistas tienen presente que el papel moneda y la inflación fueron creados por los chinos. El primer caso de inflación, que se recuerda, se remonta al siglo XIII, cuando el emperador mongol Kublai Kan no pudo pagar a sus soldados en monedas y utilizó un pedazo de madera impreso para producir moneda militar. Desgraciadamente, se imprimió tanto que pronto esa moneda perdió su valor.

El término crisis financiera se aplica ampliamente a una variedad de situaciones en las que algunos activos financieros pierden repentinamente una gran parte de su valor nominal. En el siglo XIX y principios del XX, las crisis financieras se asociaron con el pánico bancario, y las recesiones coincidieron con estos pánicos. Otras situaciones -que a menudo se llaman crisis financieras- incluyen los desplomes del mercado de valores y el estallido de otras burbujas financieras, crisis monetarias y valores predeterminados soberanos. Las crisis financieras provocan la pérdida de riqueza en papel, pero no necesariamente provocan cambios significativos en la economía real (por ejemplo, la crisis resultante de la famosa 'burbuja' de la «manía del tulipán» en el siglo XVII). Muchos economistas han ofrecido teorías sobre cómo podrían evitarse. Sin embargo, no hay consenso y las crisis continúan ocurriendo, cada vez, con más frecuencia.

Los bancos centrales, de reserva o autoridad monetaria son instituciones que administran la moneda, la oferta monetaria y las tasas de interés del estado. A diferencia de un banco comercial, el central posee el monopolio de aumentar la base monetaria y, generalmente, imprime la moneda nacional, que sirve como moneda de curso legal del estado. Su función principal es controlar el suministro monetario nacional (política monetaria), administrar las tasas de interés, establecer los requisitos de reservas y actuar como prestamista para el sector bancario-comercial, en tiempos de insolvencia o crisis financiera. Tiene el poder de supervisión, evitar las corridas bancarias y reducir el riesgo de que los bancos comerciales y otras instituciones financieras participen en un comportamiento imprudente o fraudulento.

Al final de la Segunda Guerra, la creación de las Naciones Unidas (ONU), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial -bajo el liderazgo de EEUU- se establecieron como instituciones multilaterales, con alcance global, para ayudar a guiar la paz, recuperación y proceso de desarrollo. Marcó el comienzo de una nueva era de gobernanza global. Desde entonces, la globalización se ha afianzado con una integración más completa de las economías del mundo, muy reforzada por la caída de las cortinas de bambú y hierro, con la apertura de China y la desintegración de la Unión Soviética.

En 1956, la República Argentina, por iniciativa del presidente de facto Pedro E. Aramburu, ingresó al Fondo Monetario Internacional, y firmó su primer préstamo con el organismo. La incorporación fue recomendada por el asesor del gobierno, Dr. Raúl Presbich. Por decreto–ley Nº 7103, de fecha 19 de abril de 1956, se iniciaron los trámites y el ingreso de la República Argentina al Fondo Monetario Internacional y al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
En años anteriores, el ex-presidente Juan Domingo Perón se negó terminantemente a ingresar al FMI y al BIRF, asegurando que dichas instituciones «eran un instrumento de sometimiento -de los países centrales- para imponer políticas a los países periféricos».
Al concluir el gobierno de Aramburu, la deuda externa alcanzó los 1.051 millones de dólares. Ese fue el saldo correspondiente al 'comienzo' de la «sumisión de nuestra política económica» a los dictados de los organismos internacionales. En 1956 se inauguró una etapa nueva en Argentina que evidenció -en años posteriores- una política económica al servicio de sectores privilegiados, acordada con organismos internacionales y correlacionada indefectiblemente con mayor endeudamiento externo. A los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón se le ha dado el nombre de «populistas».

El populismo es una ideología política que sostiene que los ciudadanos virtuosos son maltratados por un pequeño círculo de élites, que pueden ser derrocados si las personas reconocen el peligro y trabajan juntas. Los movimientos populistas se encuentran en muchas naciones democráticas. Cas Mudde dice: «Muchos observadores han notado que el populismo es inherente a la democracia representativa, después de todo, ¿los populistas no yuxtaponen a 'la gente pura' contra 'la élite corrupta'?» - [Cas Mudde es un politólogo holandés centrado en el extremismo político y el populismo en Europa. Su investigación incluye las áreas de los partidos políticos, el extremismo, la democracia, la sociedad civil y la política europea].

A principios de 1946, antes de que Perón asumiera su primera presidencia, el gobierno militar del general Farrel emitió dos decretos que nacionalizaban el Banco Central de la Argentina y los depósitos bancarios que le permitían, al gobierno, controlar el suministro de dinero, la asignación de crédito para que todos los depósitos recibidos por bancos privados y estatales, en la Argentina, fueran recibidos en nombre del Banco Central. De esta forma, los bancos no podrían otorgar préstamos por su cuenta, tendrían que pedir prestado fondos del Banco Central, lo que determinaría el tipo de empresas que recibirían financiamiento.
La política económica desarrollada -luego de la caída de Perón en 1955- desmanteló todos los mecanismos forjados por el proyecto peronista. La autodenominada «Revolución Libertadora» encaró la desnacionalización de los depósitos bancarios, eliminó el control estatal sobre el comercio exterior, además de los tipos de cambio selectivos y derogó la Constitución Nacional sancionada en 1949. Todas estas medidas 'político-económicas' eran perjudiciales para las grandes mayorías. De todas maneras la cúpula militar decidió acompañar la reconversión económica con la inhabilitación del Partido Justicialista, la prohibición de toda propaganda, la clausura de periódicos, la intervención de sindicatos, encarcelamientos, torturas y fusilados.

Los mercados financieros modernos son un sistema altamente complejo de instituciones financieras con un alto grado de interdependencia e interconexiones que no sólo están conectadas a través de la exposición en el lado de los activos del balance, sino también en el de los pasivos a través de las relaciones de financiación, a las que se referencian como «conexión de responsabilidad».

El nombre de Keynes está, erróneamente asociado al FMI y al Banco Mundial (ex BIRF). La política nunca explica por qué (antes de que la 'Teoría de Keynes' estuviera aplicada plenamente) el 24 de octubre de 1945 las Naciones Unidas empezaron a existir oficialmente. Tampoco queda muy claro el 'apuro' de Gran Bretaña que, en Abril de 1947, traspasó el problema de Palestina a la Asamblea General de la ONU y el voto apresurado - 29 de noviembre- para la partición de Palestina y la creación de dos Estados, uno judío y otro árabe. Los judíos aceptaron la resolución, pero los árabes no. Luego, en mayo de 1948, tras expirar el mandato británico, de inmediato, se proclama el Estado de Israel.

El rol del Banco Mundial amplió considerablemente su influencia sobre el comercio mundial, recuperó en 1948 la institucionalización del «General Agreement on Tariffs and Trade» -GATT- logrando desde el comienzo una liberalización del comercio mundial a través de las sucesivas reducciones de las aduanas y la disminución de los obstáculos no tarifarios del comercio.
El 29 y 30 de mayo de 1954 tuvo lugar la primera reunión del 'Club Bilderberg'. Entre los invitados estuvieron el príncipe neerlandés Bernardo, que decidió promover la idea, David Rockefeller, quien financió la reunión, y el primer ministro belga Paul van Zeeland. La idea era que los invitados fueran dos de cada país, uno conservador y el otro progresista.
En 1956, se decidió crear la Corporación Financiera Internacional (CFI), que surgió del grupo del Banco Mundial, con dos diferencias importantes. Primero, que invertía en el capital de empresas y, segundo, estaba permitido tratar directamente con el sector privado, ninguno de los dos permitidos a sus hermanos mayores.
Dentro del grupo del Banco Mundial, también se establecieron otras entidades de carácter económico, cada una con dedicación distinta pero todas con el objetivo de «ayudar» al desarrollo económico de los países «menos desarrollados».
Estas entidades son: La Asociación Internacional de Fomento (AIF); con el objetivo de ayudar a proyectos medio ambientales - - El Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI); organización que garantiza inversiones extranjeras en países menos desarrollados - -
El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI); organización mediadora de disputas entre participantes en proyectos empresariales - -

Además, existen otros bancos multilaterales regionales, que actúan de forma similar al Banco Mundial - - Estos son: El Banco Internacional de Desarrollo (BID-IADB); con enfoque en Latinoamérica, Centroamérica y el Caribe - - El Banco Asiático de Desarrollo (ADB); con enfoque en Asia y el Pacífico - - El Banco Africano de Desarrollo (AfDB); con enfoque en Africa - - El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (EBD); con enfoque en Europa, especialmente el este de Europa.
Otras organizaciones con carácter económico provienen de la estructura establecida a través de las Naciones Unidas, y resumiendo las más importantes son: La Organización Internacional del Trabajo (OIT), que ayuda a países a establecer normas de trabajo sostenibles y aboga en contra del trabajo forzoso y otras condiciones de trabajo excesivas - - La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que ayuda a países, especialmente menos desarrollados, en el desarrollo sostenible y creciente de su sector agrícola y de alimentación - - La Organización Mundial del Comercio (OMC), buscando la apertura del comercio internacional y el libre comercio.

Robert McNamara, secretario de Defensa de EEUU en la etapa más tensa de la Guerra Fría, fue jefe del Pentágono entre 1961 y 1968, durante los mandatos de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson. Afrontó la crisis de los misiles y gestionó la guerra de Vietnam, de la que es considerado uno de sus 'arquitectos'. Tras dejar el Gobierno, McNamara tomó las riendas del Banco Mundial hasta 1981.
En 1968, cuando la situación llego a ser muy difícil para los EEUU, McNamara es nombrado presidente del Banco Mundial y continúa la campaña anticomunista. Su llegada marca un giro significativo en el Banco Mundial, un acelerón a la deuda que utiliza como verdadera arma geopolítica. McNamara empuja a los países de Sur a someterse a las condiciones asociadas a estos préstamos, aceptar infraestructuras inútiles, presupuestos sociales insuficientes, construir grandes presas ruinosas en un medioambiente saqueado y acumular deudas colosales. El cebo utilizado: liquidez puesta a disposición de los gobiernos, ningún mecanismo de lucha contra la corrupción y la malversación de fondos públicos. A cambio de esta liquidez, los gobiernos aceptaban la mayor parte de las recomendaciones del Banco Mundial.

¿A quién se otorgan estos préstamos? En plena guerra fría, el Banco Mundial interviene para oponerse a la influencia soviética y a las diferentes tentativas nacionalistas y antiimperialistas. La estrategia fue doble. Apoyó a los aliados estratégicos de los EEUU en las diferentes regiones del planeta -Mobutu en Zaire, Suharto en Indonesia, Pinochet en Chile, las dictaduras brasileña y argentina- reforzando el área de influencia estadounidense y otorgó préstamos de manera 'condicionada' a países que intentaban aplicar políticas en ruptura con el modelo capitalista dominante, para poder ejercer un control sobre sus políticas económicas como Nasser en Egipto, N´Krumah en Ghana, Manley en Jamaica y Sukarno en Indonesia.

La «creación de tantas instituciones» y la doble estrategia de McNamara en ningún caso, y bajo ningún concepto, representan la idea de John Mainard Keynes.

Desde principio de los años setenta, McNamara consideraba que el ritmo de crecimiento del endeudamiento del 'Tercer Mundo' constituía un problema y declaró lo siguiente: «Al finalizar 1972, la deuda se eleva a 75 mil millones de dólares y el servicio anual de la deuda sobrepasaba los 7 mil millones de dólares. El servicio de la deuda aumentó un 18% en 1970 y un 20% en 1971. La tasa media de aumento de la deuda -tras la década del sesenta- representa cerca del doble de la tasa de crecimiento de los ingresos por exportaciones, con las cuales los países endeudados deben asegurar el servicio de la deuda. Esta situación no puede continuar indefinidamente».
Sin embargo, el Banco Mundial mantuvo la presión sobre los países de la Periferia a fin de que aumentaran su endeudamiento. Con esta política contribuyó activamente a crear las condiciones que originaron en varias crisis de deudas. La caída de los precios de los productos exportados, por la Periferia, conlleva una caída de los ingresos que desemboca en dificultades de reembolso. Más el aumento brutal de las tasas de interés impuestas, a fines de 1979, por la Reserva Federal de EEUU -con sus más que 'estrechos lazos' entre el Banco Mundial, 'la Fed' y el gobierno de EEUU- las crises eran inevitables.

El 11 de marzo de 1995 el presidente William 'Bill' Clinton anunció el nombramiento de James Wolfensohn como presidente del Banco Mundial en sustitución de Lewis Preston, enfermo de cáncer. En junio de ese mismo año, Wolfensohn tomó posesión del cargo con el compromiso de flexibilizar y hacer más dinámica la institución. Cuando Wolfensohn asumió un largo debate sobre la eficacia de la ayuda -dentro de la comunidad en desarrollo- no había logrado producir un esfuerzo internacional concertado para mejorar las cosas. Eran tantas las deficiencias que un lobby considerable de ONG's hizo una campaña activa en contra de las agencias de ayuda; una coalición de alrededor de 200 agencias de base de los EEUU se organizó alrededor del lema «Cincuenta años es suficiente» y en 1999 abogó por el cierre del Banco Mundial. El año anterior un informe preliminar del Banco advertía sobre el incremento de la pobreza en la Argentina. Los datos, en mayo de 1998, indicaban que el 35,8% de la población estaba por debajo de la línea de pobreza. Pero la entidad continuó 'revisando' datos y otorgando créditos.

Desde que la «Revolución Libertadora» firmó su primer préstamo -con el organismo internacional- la Argentina está inmersa en el mundo, pese a que algunos pretendan desconocerlo. El problema es que la Argentina está tan inmersa en el mundo -de los «consejos del FMI y el Banco Mundial»- que los gobiernos que aplican las políticas que los dos organismos aconsejan, colocan a nuestro país en el primer puesto... pero de los países más endeudados.

El Neoliberalismo y la teoría de Keynes son dos sistemas capitalistas y existen diferencias y similitudes entre los dos sistemas capitalistas. La primera es el período en el que fueron desarrolladas, una despues de la Gran Depresión y la otra despues de la Gran Guerra. Otra diferencia es el papel del Estado en cada una. Para Keynes el Estado es el que debe reordenar todo, manteniendo una participación activa en la economía y el control de las principales empresas, como son los servicios públicos, manejar todo lo referente a la salud y así crear un 'Estado de bienestar'.
Mientras el neoliberalismo excluye, de participar, al Estado en la economía. La eficiencia del Estado debe ser total para que resulte más fácil de controlar y regular a todos pero, al mismo tiempo, mantener -todas las empresas y los servicios públicos- exclusivamente en manos privadas.
La similitud existente -entre la Teoria de Keynes y el Neoliberalismo- es la importancia del mercado; porque en las dos se encuentra la tendencia de buscar altos niveles en la oferta y la demanda que, sin duda, es más notoria en el neoliberalismo que, 'contra viento y marea', busca defender el mercado como única forma de lograr la regulación económica, la apertura de mercados y un libre cambio donde se aprecie el mercado en flujo mundial.

En el siglo XXI, y en nuestra Argentina, la Teoría de Keynes es «demonizada» y hasta se la considera «populista» porque es la que utilizó el expresidente Néstor Kirchner y, en menor medida, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Keynes era defensor de la teoría del equilibrio, no tiene sentido dudar de ello. En síntesis, Keynes buscaba equilibrar el mundo «real» y el «monetario». Es clara la inconsistencia del concepto de equilibrio en economía (que no sólo defiende Keynes sino todas las escuelas de economía), desde el mismo momento en que estamos en presencia de un mundo económico y otro no económico que hay que equilibrar en lugar de considerar un sólo mundo que, en la sociedad 'neoliberal', es indudablemente un «mundo monetario».
La economía argentina ha sido complejizada, adrede, por políticos compradores de votos, manipuladores y economistas que, una vez hundida en déficits y default, emplean a un curandero mistificador para ocultar lo que están haciendo y han hecho. A lo que más temen estos personajes desaprensivos es a un simple escrutinio de sus actividades, bajo la lupa sencilla y contundente del sentido común. Es incorrecto culpar a Keynes -que propone un 'estado de bienestar'- del libre albedrío de políticos inescrupulosos y sus respectivas consecuencias, que no guardan ninguna relación con el espíritu que les infundió Keynes y que, por cierto, se hacen acreedoras a múltiples reproches morales.

Según la publicación especializada 'Business Insider', el presidente de EEUU, Donald Trump, evalúa regresar al llamado «patrón oro», que rigió el intercambio financiero y comercial en el mundo hasta mediados del siglo pasado. Esta iniciativa implica la abolición de la Reserva Federal, 'la Fed', cuya función, entre otras, es coordinar la emisión de dólares.
Mientras China y Rusia acumulan el precioso metal, y ahora EEUU piensa en retornar su moneda al «patrón oro», en la Argentina Federico Sturzenegger, en septiembre 2017 envió, a Londres, 462 millones de dólares en lingotes de oro. En realidad se desconoce cuál es el 'objetivo' del traslado. Se trata, nada menos, que de 11.000 mil kilos del metal que forman parte de las reservas de la Nación Argentina y que fueron comprados en abril de 2012 durante el Gobierno de CFK que compró oro por US$ 402 millones durante la gestión de Mercedes Marcó Del Pont.
La Argentina, con la decisión de Sturzenegger, pierde el control sobre un recurso estratégico frente a futuras crisis financieras. Sturzenegger explicó que los lingotes no se venden, se rentan, con lo cual según la autoridad monetaria no afectará al número final de tenencia total de este metal. El objetivo es mover el metal a Londres, aunque no se descarta su traslado a Suiza. [Hay un grupo que opina que pedirá préstamos hasta cubrir la suma en lingotes de oro y que se arregle el que gane las próximas elecciones en nuestro país].

Dicen que a la historia la escriben los que ganan, sin embargo hay 'otra historia' y es que EEUU, con su afán imperial, no ganó nunca una guerra, siempre tuvo 'aliados' que lo acompañaron pero en Vietnam perdió más que la guerra, también renunció el 'paranoico' y 'corrupto' Richard Nixon que abandonó el patrón oro el 15 de agosto de 1971 y mintió diciendo que era una medida 'temporal'. Desde entonces el resultado, de la politica imperialista de EEUU, está estrechamente ligado al desempleo masivo que viven los países industrializados. Hasta ésa fecha, el dólar fue lo más parecido al oro, y todas las naciones trataban de mantener un equilibrio constante entre sus exportaciones e importaciones de bienes. La mayoría de los países ideaba alternativas para exportar más de lo que importaba, de tal modo de acumular reservas de oro -o en su defecto de dólares de EEUU- de acuerdo al Tratado de Bretton Woods de 1944, podían ser canjeados por oro. Estados Unidos tenía una clara ventaja sobre el resto del mundo: era el único país que podía pagar sus deudas imprimiendo dinero. Algo que al resto del mundo poco le importaba: los dólares eran una línea de crédito seductora que permitían acceder al 'gran casino del mercado'. Nadie tomó en cuenta que también tenía su límite y consecuencias: desempleo, hambre y miseria.

Cada uno puede sacar sus propias conclusiones, lo importante es conocer un poco de la historia económica. En la Argentina la realidad nos golpea día a día y el 'poderoso' siempre encuentra el camino para, con la ayuda de políticos corruptos, hacer suya las riquezas de los países mal llamados «tercer mundistas».
La mayoría, de los ciudadanos, puede percibir que hay algo que no está bien en la economía mundial. Pero pocos saben lo que es. Atrás han quedado los días en que una familia podía sobrevivir solo con un salario. Diariamente las cosas parecen salirse fuera de todo control, sin embargo solo uno en un millón entiende el por qué. Por ahora y hasta 2019... quien quiera oir que oiga!!

Martha Herring - Febrero 2018

The end of the Bretton Woods System (1972–81) https://www.imf.org/external/about/histend.htm
Changing society & political preferences weaken the centre-right and th centre-left
http://dialogue-on-europe.eu/interview-cas-mudde-causes-populism-european-union/

Economic populism versus Keynes:
https://www.jstor.org/stable/4538270?seq=1#page_scan_tab_contents

Eduardo Singerman: https://www.forbes.com/sites/realspin/2015/01/30/perons-legacy-inflation-in-argentina-and-an-institutionalized-fraud/2/#5239667d8aa5

http://www.voltairenet.org/article161023.html

What Would Keynes Have Done? http://www.nytimes.com/2008/11/30/business/economy/30view.html

Europa en el centro de la crisis económica
http://www.rebelion.org/docs/106135.pdf

Fuente: Liliana López Foresi

Economía