• 21 de abril de 2018, 17:57
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De la ruina a la reconstrucción

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Por Juan Roberto Presta

El Club Atlético Lanús parecía tener un destino marcado desde su fundación, ser un club para la comunidad, porque el 3 de enero de 1915 se juntaron en el Club Progreso un grupo de vecinos “destacados e influyentes” y decidieron fundar el Club Atlético Lanús, mucho antes que la ciudad tomara ese nombre, ya que era la Villa General Paz y pertenecía a Barracas al Sur (es decir Avellaneda). Fueron los mismos vecinos influyentes (en este caso todos pertenecientes a la Juventud Peronista) los que lo rescataron de la ruina a la que lo había llevado un empresario corrupto (de apellido Leiras) que lo había utilizado para lavar dinero de la empresa Sasetru, que quebró y de la que era el CEO.  Lo cierto es que el club había llegado a la Primera C y su destino era desaparecer o quedar como un club de fútbol con un pasado de gloria, pero sin futuro.



El nombre del club y de la ciudad no pertenece a un prócer, sino a un terrateniente que loteó sus tierras para fundar un pueblo. Este señor se llamaba Anacarsis Lanús y había nacido en 1820 en Concepción del Uruguay y había hecho su fortuna (era considerado el hombre más rico de la Argentina de su época) negociando con las provisiones en la injusta Guerra de la Triple Alianza y fue hombre fundamental del Mitrismo, que lo nombró subjefe de Policía. Un personaje que no hubiera pasado a la historia si no hubiera fundado él mismo un pueblo con su nombre y si los vecinos no le hubieran puesto ese nombre al club.


Pero volvamos al club Lanús, nació grande por la influencia de sus fundadores (su primer presidente fue Miguel Usaray) y al primer año ya contaba con un gran campo de deportes y con 600 socios. Su debut futbolístico es ante el club Buenos Aires en abril de 1915 y gana por 3 a 1. Para jugar de local alquila un predio de Margarita Weild y Deheza para jugar en la segunda división de Asociación Argentina de Football, donde asciende a primera en 1919, cuando se produce la reestructuración de la Asociación, con desafiliaciones y reafiliaciones en los distintos cismas en el amateurismo argentino llega a 1931 cuando es uno de los 16 clubes fundadores del profesionalismo donde transita por la mitad de debajo de la tabla, sin caerse hasta 1949 en que desciende, hay que recordar que en 1934 lo obligan a fusionarse con Talleres de Remedios de Escalada, pero la fusión dura solo ese año. En 1950 gana el ascenso y vuelve en 1951 a primera y vive horas gloriosas en 1956 con un gran equipo al que denomina “Los Globetroters” y que termina subcampeón de River, en una campaña histórica. Formaba con Vega; Prato y Beltrán; DaponteJuan Héctor Guidi y Nazionale; Carranza, Lugo, Alfredo RojasUrbano Reynoso y Moyano.



En 1961 vuelve a descender  y vuelve en 1965 para irse en 1970, pero en 1969 de la mano del gran Pedro Dellacha tiene otro equipo histórico y es “los albañiles” por las paredes que tiraban a gran velocidad en ataque. La delantera era Minitti, Pando, Silva, Acosta y De Mario. La década del 70 es la parte negra de su historia juega en 1972 y en 1977 en primera y las dos veces desciende. En el golpe militar de 1976 se llevan preso a su presidente, el hasta ese momento diputado Lorenzo D’Angelo a quien llevan a un barco donde estaban entre otros Lorenzo Miguel y el expresidente Carlos Menem y en la reorganización se produce el descenso de 1977 después de una polémica definición por penales, que termina en un juicio a la AFA y la amenaza de FIFA de intervenir al fútbol argentino. En ese interín el club desciende dos categorías seguidas pasando a jugar en 1978 en Primera C, una división amateur.


Su presidente Francisco Leiras fue destituido en una asamblea, luego de un período muy oscuro donde hubo un gran descontrol económico y donde el club era un apéndice de su empresa alimenticia Sasetru, la que quebró. De la oscuridad total vuelve la luz, ya que un grupo de socios todos con pasado en la Juventud Peronista y que no podían hacer política por la dictadura toman el control del club y empiezan a forjar su grandeza.


Los nombres de Carlos González, Néstor Díaz Pérez, Alejandro y Héctor Solito y Emilio Chebel se repiten en la dirección del club y lo empiezan a rescatar. En 1981 ascienden a Primera B, volviendo al profesionalismo y de 2.000 que habían quedado llegan a 10.000 socios. En 1986 quedan en el Nacional B en su comienzo y en 1990 vuelven a primera con Miguel Ángel Russo de técnico y ya con 30.000 socios, al año descienden y vuelven a ascender al otro año para quedarse hasta ahora en primera, para crecer de una manera tan grande que pasan de ser un equipo chico a uno mediano, que pelea con los grandes los torneos y logra su primer campeonato en el Apertura 2007/2008 con el gran Ramón Cabrero como técnico y repetiría en el Final de 2016 con Jorge Almirón. También logró la Copa Conmebol en 1996 y la Copa Sudamericana en 2013.


Con relación al color granate de su camiseta hay dos versiones, una dice que fue elegida por uno de sus socios fundadores el arquitecto Carlos Pointis, que es el mismo que diseñó el escudo con un formato modernista para su época. Esa versión agrega que Pointis eligió esos colores porque eran los de Pontevedra de España, pero el historiador Néstor Bova, uno de los más documentados dice que en realidad la camiseta era roja y que con el lavado fue destiñendo y tomó ese color granate, que les gustó a sus fundadores por lo particular y lo adoptaron.


El goleador histórico del club es Luis Arrieta con 120 goles y le siguen el uruguayo Gilmar Gilberto Villagrán con 112 y José “Pepe” Sand con 107, mientras que el jugador con más partidos jugados fue el recientemente desvinculado Maximiliano Velázquez  con 423 partidos, seguidos por el arquero José Felipe Perassi que jugó 372 partidos, este arquero es el jugador con más partidos en la historia del Nacional B. Una encuesta hecha por la página web oficial del club con sus hinchas da como el ídolo histórico a Héctor Guidi, el “centre half” de los globetroters, que hasta tiene una calle con su nombre que llega al estadio, para esa encuesta los 10 primeros nombres son Gilmar Gilberto Villagrán, Hugo Morales “Moralito”; Ariel Ibagaza, Armando “La urraca” González, Daniel Cravero, Gabriel Schurrer, el campeón del Mundo, Héctor Enrique, Ariel “Chupa” López y Gonzalo Belloso, lo que demuestra la edad de los encuestados porque salvo Guidi todos jugaron del 80 para acá. No se pueden olvidar de Bernardo Acosta, Héctor Silva, Carlos Daponte, José “Pepe” Nazionale, Héctor Minitti, Martín Pando, Juan José De Mario, José Luis Lodico, José Florio, José Manuel Ramos Delgado, Carlos Roa y de los actuales jugadores Maximiliano Velázquez y José “Pepe” Sand recientemente desvinculados y Lautaro “Laucha” Acosta.

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